miércoles, 2 de abril de 2008

Entrevista de trabajo

Hace unos días leí un anuncio de una conocida aseguradora de ámbito internacional que solicitaba un médico de atención primaria.

La verdad es que la oferta era muy interesante, el horario de 8 a 15 horas, el sueldo no estaba mal y tratándose de una compañía de reconocido prestigio en el campo asegurador privado, me animé a enviar mi curriculum.

Me llamaron a los pocos días para citarme a una entrevista personal. Me puse mis mejores galas y preparé un poco la entrevista a fin de superar esos momentos, que quieras que no, siempre producen cierta inquietud.

Puntual a la cita fui recibido por un Director Médico de la compañía y la responsable de RRHH para la zona norte.

Me explicaron, en un tono muy amable, su proyecto de expansión en esta zona, su enfoque de prestación de servicios en temas de salud, su organización etc. e incluso algunos pluses en forma de días libres en función de alcanzar algunos objetivos.

La entrevista marchó sobre ruedas. Yo estaba encantado y ellos parece que también. Me dijeron que mi perfil y mi experiencia encajaban perfectamente con lo que estaban buscando e incluso hablamos de la disponibilidad de fechas por mi parte para una incorporación casi inmediata.

Cuando ya daba por casi finiquitada la entrevista, el Director Médico me planteó que dado que eran una organización internacional, a fin de poder explotar los datos de las distintas oficinas de todo el mundo, comparar frecuencias, prevalencias y poder achacar costos, calcular eficiencias etc, era imprescindible codificar todo aquello que yo atendiera a sus asegurados. Me preguntó:

Que tal te manejas con el CIE 9?

Mi respuesta fue rotunda. Me puse muy serio y le dije: Por ahí no siga. Yo soy médico y si quiere me contrata como médico. Si quiere codificar contrate a un codificador pero a mí no me venga con esas cosas que nada tienen que ver con la medicina.

Creo que le impresioné. Me miró fijamente y levantándose me extendió la mano y me dijo:

¡Gracias, ya le llamaremos!

Al salir me pareció oír que le decía a la responsable de RRHH: ¿Este de qué va?

¡No sé que habrá querido decir con eso!

Estoy en ascuas y muy ilusionado esperando que me llamen para empezar en el nuevo trabajo.

(Dedicado, con sana envidia, a los jóvenes que han conseguido convencerse de que por ser funcionarios (estatutarios) son algo más que unos simples empleados)


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Tal vez yo no comparta tu sentido del humor, tal vez es que yo no lo tengo, pero no he captado éste, si es que lo tuviere, en tu narración.

Rocambole dijo...

Explicar un chiste es lo peor que le puede pasar a uno pero a veces es necesario.
La ironía pretende trasladar actitudes de algunos compañeros que por la magia de haber superado una oposición (hecho a partir del cual te transformas en funcionario)piensan que pueden remar en dirección contraria a la que se dirige la empresa en la que trabajan.
Situaciones como esta serían inconcebibles en cualquier relación contractual de cualquier empresa excepto en una empresa pública.
Que mi empresa decide que hay que priorizar el cribaje de tabaco en un contexto de política sanitaria, pues yo disiento y priorizo el cribaje de pies planos.
Y no pasa nada, oiga.

doctordiabetis dijo...

Entiendo tu postura , 3 dudas :

- ¿Consideras funcionario a pasar consulta a destajo durante 6-7 horas sin tiempo ni de ir al servicio ni de parar a tomar un café?

- ¿No te parece mejorable osabide?

- ¿Te dedicas a la gestión o eres JUAP?

Coincido contigo en que en esta empresa da igual trabajar bien que mal. Se debería auditar la actividad de cada trabajador de osakidetza como en una empresa privada.

Rocambole dijo...

3 dudas, 3 respuestas:
1)Osabide es el mayor engendro informático que conozco. Su autor y sobre todo los que lo gestionan y lo actualizan no durarían ni 10 minutos en una empresa privada.

2)Trabajar no 6, sino 7 horas diarias es el horario de trabajo por el que nos pagan. Otro tema es como se organiza (se abre un debate).Para mi el trabajo solo puede ser de una manera: hacerlo (o intentar hacerlo) bien. Independientemente de donde se realice. El concepto de funcionario lo empleo cuando quiero despegarme de actitudes que el mismo trabajador no las realizaría en otras circunstancias y que en la pública a veces se tolera.

3)Soy un gestor , pero no de Osakidetza. Yo me considero un profesional que arriendo mis servicios a una empresa (actualmente Osakidetza) pero me gestiono a mi mismo como una empresa. Mejor dicho, lo intento.
Paso consulta todos los días, veo unos 30-35 al día. Paso una media de casi 5 horas de consulta, tomo café y meo todas las mañanas. Tal vez tenga algo que ver que peino canas y llevo 30 años en el mismo sitio.

Y al hilo de tu ultimo párrafo: ahí es donde yo quería llegar. Hay que medir lo que se hace para distinguir a los que lo hacen bien y a los otros ("los funcionarios")

Anónimo dijo...

¡Ahora si! y te agradezco la aclaración. He debido leerte poco y es por eso que no captaba tu sentir. ¡Me gusta!.Por fin al leer, al leerte, no me siento un alienígena. Te doy las gracias, por esta vez.