domingo, 20 de julio de 2008

Inclan es un pijo


Que nadie se mosquee ni lo considere una falta de respeto. La ha dicho él mismo en una impagable entrevista que se publica hoy en el Correo.

Yo, la verdad, me he quedado un poco preocupado, porque esto de ser un pijo no es una cosa cualquiera y como en todo en la vida, se puede ser pijo de primera o de segunda o ser pijo de Bilbao (bueno, de Baracaldo en este caso, como Clemente). Así que me voy a permitir facilitarle un manual para que perfecione, si es necesario, que no lo creo, alguna deficiencia y que sea nuestro lider, el lider mas pijo del mundo.

Manual para ser un buen pijo

Cómo debo vestir?
Bien y caro. Toda tu ropa y complementos personales han de ser de marcas de contrastado prestigio internacional. Viste prendas con el logotipo bordado en un sitio bien visible para el resto de los mortales. Y, por supuesto, presume del precio de todo lo que te compras. Recuerda que eres un pijo.

¿Mi reloj también ha de ser caro?
Naturalmente, el segundo fin de un reloj es marcar la hora, el primero es que los demás sepan que has dado una buena pasta por él al tío de la relojería.

¿Y mis gafas?
Con las gafas, complemento muy llamativo, se tienen que aplicar los mismos criterios que con el reloj: lo primero es lucirlas y lo segundo es que te corrijan tu cortedad de vista.

¿Puedo usar lentillas?
Sí, pero no te olvides de mencionarlo en cada reunión de amigotes, no vaya a ser que no se den cuenta de que las llevas.

¿Mi nombre ha de ser Borja?
Si eres mujer no. Evidentemente, todos los pijos no podéis llamaros Borja o Borja Mari, al igual que todos los amarillos del Vietcong no pueden llamarse Charly. Deja de preguntar tonterías.

¿Debo cuidar mi cuerpo?
Indudablemente, los salones de belleza han de ser tu segunda casa. Si eres cejijunto ya sabes lo que te toca hacer.

¿Qué hay de la belleza interior?
La belleza interior es para los feos, tú eres un pijo.

¿Cuál debe ser mi forma de hablar?
A ser posible, pronunciando la ese de forma africada (Esftamosf muy contentosf). Tranquilo, nadie te dirá que acudas al logopeda.

El teléfono móvil es obligatorio, ¿no?
Sin lugar a dudas, lo has de llevar siempre encima y siempre conectado, incluso en el cine (imagínate las importantes llamadas que te puedes perder si lo apagas durante la emisión de una película).

¿Qué pasa si nadie me llama?
Pues que tus amigos empezaran a reírse de ti. Apáñatelas como puedas para que no tenga lugar esa tan lamentable circunstancia.

¿Es obligatorio poseer muchos equipos electrónicos de consumo (DVD, equipo de música, etc.)?
Me gusta que me hagas esa pregunta. Evidentemente no son tan importantes como la ropa o el móvil porque, por ejemplo, un reproductor DVD no lo llevas puesto por la calle, pero si pretendes invitar a tus amigos a tu casa, es muy importante que vean que posees muchos de estos artilugios y todos de buena calidad.

¿Qué modelo de coche debo conducir?
Buena e interesante pregunta. No hace falta que vayas en limusina, pero tampoco te las quieras dar de niño rico guiando un Opel Corsa. Gástate los cuartos, leñe.

¿Estoy obligado a ir a esquiar?
Sí, ¿cuando has visto a un pijo que no lo haga?. ¿Que no te gusta?, ¿que te parece un estúpido deporte?. Es igual, ve de vez en cuando.

¿Puedo apuntarme a un gimnasio?
Sí, ya que el atuendo deportivo, con tanta marca, da mucho juego en el mundo pijo.

¿Bajo qué criterios he de elegir a mi pareja?
Puedes emplear los criterios que quieras, la única restricción es que todos ellos han de ser de tipo económico y de actitud respecto a la apariencia.

¿Cuál debe ser mi círculo de amistades?
Pues, si eres un poco listo, tu círculo de amistades debe estar formado por individuos más pudientes que tú.

¿He de enterarme del precio de los regalos que me haga mi pareja?
Sí, y, además de eso, has de pregonarlos a los cuatro vientos.

¿Y he de decir a los demás los precios de los regalos que yo hago?
Pues claro, coño.

La vida de un pijo es un derroche. ¿Tengo que invitar a mis amigos?
De ninguna manera, una cosa es ser pijo y otra es ser gilipollas; cada uno que se pague lo suyo.

¿Debo ser delicado?
Un buen pijo ha de serlo, acostúmbrate a pronunciar la frase ¡qué asco!, cada vez que veas algo que no te gusta. No comas cualquier comida y no se te ocurra llevarte un bocadillo a una excursión, ¿para qué están los restaurantes caros?.

¿Debo viajar?
Sí, para después contarlo.

¿Puedo desplazarme en autobús?
El autobús es un medio de transporte totalmente vulgar y borreguero. Que no me entere yo de que lo utilizas.

¿Me debe interesar la política?
¿Por qué tendría que interesarte, acaso no sabes que todos los políticos son pijos?.

¿Qué pasa si me he criado en un barrio humilde?
Avergüénzate de ello, cállatelo como una puta. Tú no eres un político al que le dé prestigio el haber estado preso en tiempos de Franco o el haber pasado hambre (suponiendo que exista algún político que haya tenido el estómago vacío alguna vez, quitando a Mahatma Gandhi y a pocos más); tú eres un pijo, tenlo siempre presente.

Ser pijo sale muy caro y yo no vengo de familia adinerada, ¿cómo puedo afrontar tanto gasto?
Pues como hacen miles de gilipollas que están en tu misma situación: viviendo con el agua al cuello.

¿Qué pasa si todos mis bienes están a la altura pija, pero vivo en un piso de mierda?
Es otra muy frecuente circunstancia; lo que tienes que hacer es no invitar a tus estúpidos amigos a tu casa. Si la situación se vuelve insostenible, hipotécate para comprar una casa de acuerdo con el nivel de vida que quieres aparentar.

2 comentarios:

Antonio R. dijo...

Muy bueno. Buén futuro os espera en Osakidetza.¡Anda, si el consejero de C-La Mancha es amiguete!

Rocambole dijo...

La verdad es que al vuestro le falta un poquito de glamour para ser un pijo, pijo. Dile que le llame al nuestro para que le cuente un par de trucos y así, lograr ser un pijo de la "Premier League".
Fundamental empezar por plancharse el mismo los pantalones y conseguir la llamada "raya perfecta" que como todo el mundo sabe, se refiere a la raya del pantalón.
Hay otras rayas, pero en un Consejero de Sanidad, no ha lugar.